viernes, 7 de noviembre de 2008

Tomasa


Tuve una abuela un día

Que a todos nos contenía

Para algunos la palabra

Para otros la caricia.

En su casa siempre había

Olor a pino, eucalipto

Y en la económica hervía

Siempre el guiso bien caliente.

Ella siempre lo sabía

Cuando algún hijo venía

Pa’l que llegaba de afuera

Tortilla hecha en ceniza

El rostro en calma, alegre

Era sabia siendo simple

Era simple siendo sabia

Manos tiernas, ella tenía

Tuve una abuela y un día

Dios vió que ella era muy buena

Desde acá vas a poder

Cuidar mejor de los tuyos

Yo tengo una abuela ahora

Que desde el cielo nos mira

Y desde allá nos contiene

Y desde allá acaricia.

Yo tengo una abuela ahora

Que en el cielo nos espera

Con el guiso bien caliente

Y la tortilla en ceniza.

1 comentario:

Unknown dijo...

Me recuerda a mi abuela que también hacía unas tortillas de ceniza inolvidables.